Elegir el modelo adecuado, clave para una implantación exterior de éxito

La internacionalización se ha convertido en la clave de negocio de muchas empresas, principalmente en los últimos años en los que el mercado interior estuvo poco activo. Durante este tiempo España ha igualado el volumen de activos productivos que sus empresas poseen en el mundo, con el que mantienen las filiales de multinacionales extranjeras en el país, dejando de ser un receptor neto de inversión extranjera directa.
“Es posible encontrar muy buenas experiencias, especialmente en el sector bancario, de empresas pioneras en este terreno como BBVA o el Santander”, apunta Jose Antonio de Ros, director general de Eres Relocation Services. La consultora, dedicada a la gestión integral de expatriados, ha elaborado junto al IESE, un informe sobre ‘La función de Recursos Humanos frente a la globalización’, en el que se analizan, entre otros temas, los distintos modelos de internacionalización existentes.

En función del sector, el tamaño y

otras variables, hay diferentes

requerimientos

Así, en función del sector, el tamaño y otras variables, el informe establece cuatro modelos. El de Permanencia, tradicionalmente utilizado en el sector financiero, desarrolla un proceso de expansión geográfica a medio y largo plazo, muy estructurado y planificado. El modelo de Oportunidad supone aprovechar una ocasión táctica de inversión. La asunción de riesgos y costes es menor, aunque también relevante. Es adoptado por la Hostelería y las Infraestructuras, principalmente. El tercer modelo, de Arrastre, es el que asumen empresas de consultoría, ingeniería o tecnología que siguen a sus clientes en su expansión. Finalmente, el modelo de Necesidad es el que se adopta por la urgencia que existe de abrir nuevos mercados.

Más noticias de Gestión / Kudeaketa