El Gobierno vasco ultima una nueva Ley de Agricultura, Alimentación y Gastronomía
- Estrategia Empresarial
- 08-Junio-2026
La consejera Amaia Barredo ha sido la encargada de presentar el anteproyecto de ley. Foto: Irekia
El Gobierno vasco ultima la elaboración de una nueva Ley de Agricultura, Alimentación y Gastronomía, que plantea una reforma integral orientada a reforzar la rentabilidad y competitividad del primer sector, garantizar el relevo generacional, proteger la tierra agraria y fortalecer toda la cadena alimentaria de Euskadi, desde la producción hasta la gastronomía.
La futura ley sustituirá a la actual, en vigor desde hace 16 años, incorporando nuevos retos y prioridades que hoy resultan estratégicos para Euskadi, como la sostenibilidad, la innovación tecnológica, la digitalización, la economía circular, la adaptación al cambio climático o la necesidad de reforzar la capacidad productiva propia en un contexto internacional marcado por la inestabilidad y la presión sobre las cadenas alimentarias.
Carácter estratégico
Entre las principales novedades, la futura ley reconocerá por primera vez el carácter estratégico esencial del sector agroalimentario vasco, incorporando medidas específicas para garantizar su viabilidad y continuidad en contextos de crisis o inestabilidad internacional. El nuevo marco reforzará además la consideración de la alimentación y la producción local como elementos clave para la resiliencia económica y territorial de Euskadi. También reforzará la protección de la superficie agraria útil y establecerá mecanismos para facilitar el acceso de jóvenes agricultores a la tierra, impulsando instrumentos de intermediación, la gestión activa de terrenos públicos y comunales y medidas frente al abandono del suelo agrario.
Asimismo, se incluirán herramientas para reforzar la preservación de los suelos agrarios estratégicos con fórmulas como derechos de tanteo y retracto o limitaciones vinculadas a determinados usos incompatibles con la actividad agraria. Otro de los ejes fundamentales será el fortalecimiento de la agricultura familiar y de base social, que pasará a tener un reconocimiento expreso dentro de la norma como modelo prioritario para el desarrollo rural de Euskadi. Asimismo, la ley incorpora de forma transversal políticas para favorecer el relevo generacional y aumentar la presencia de mujeres en el sector, reforzando la cotitularidad de las explotaciones, los servicios de apoyo y el cooperativismo agrario, así como la coordinación con programas como Gaztenek.

