La energía y, sobre todo, cómo se produce, se ha situado en el centro de la diana para dar un mayor impulso a la descarbonización y que esta se convierta en palanca para que Euskadi vaya cumpliendo con las adaptaciones para alcanzar la neutralidad en 2050, tal y como manda la Ley vasca de Transición Energética y Cambio Climático. La apertura del parque eólico de Labraza y las instalaciones solares de Ekienea, así como el anuncio de que se incrementará la potencia eléctrica en un 40%, son pasos fundamentales en una prueba de largo recorrido en la que el País Vasco se juega su futuro. Siempre que tienen oportunidad, los responsables del Gobier
El País Vasco sigue dando pasos para implementar proyectos de energías renovables -eólica, hidrógeno, solar, biomasa, mareomotriz...-. El objetivo está más que definido: que estas tecnologías de producción limpia alcancen el 32% en el consumo final en 2030, como marca la Ley vasca de Transición Energética y Cambio Climático, aun y cuando Euskadi apenas logró cubrir un 7,9% frente al 46,9%de la Unión Europea. Que la abrupta orografía de Euskadi no ayuda a impulsar la generación de energía renovable -poco terreno, escasez de recursos, necesidad de acelerar el ritmo de los trámites, etc.- es un hecho más que contrastado. Sin embargo, durante lo
