Clínica IMQ Zorrotzaurre
La Clínica IMQ Zorrotzaurre fue inaugurada el 26 de abril, la mayor clínica privada de Euskadi. El centro, que se ha construido en dos años, simboliza la contribución de IMQ al desarrollo del nuevo Bilbao y su firme apuesta por la salud y la medicina en el País Vasco. El edificio ha sido diseñado por los prestigiosos arquitectos Carlos Ferrater y Alfonso Casares, que han contado con la colaboración del estudio de arquitectura bilbaíno Katsura.
La Clínica IMQ Zorrotzaurre cuenta con innovaciones funcionales, tecnológicas y asistenciales que la convertirán en un referente de la asistencia sanitaria privada vasca. Ha sido diseñada para ofrecer un servicio integral, especializado y de calidad a todos los pacientes y dispone de una cartera de servicios que aglutina todas las especialidades médico-quirúrgicas. La Clínica está dotada de medios diagnósticos y terapéuticos de última generación como Resonancia magnética abierta y cerrada, TAC 16 y TAC 64, así como PET-TAC; UCI funcional los 365 días del año durante las 24 horas, servicio de Urgencias, Área Materno Infantil equipada para ofrecer los más altos estándares de comodidad a las embarazadas y Unidad de Oncología, entre otras unidades.
Uno de sus puntos fuertes es la Unidad de Oncología, establecida en colaboración con el Instituto Oncológico Teknon y que ocupa unos 1.300 m2. La Clínica ofrece una atención integral en el diagnóstico y tratamiento del cáncer, con equipamiento de última generación como PET - TAC, Gammacámara, Simulación con TAC y un Acelerador Lineal que emplea tecnología microondas para irradiar las células cancerígenas. Además, dispone de un Hospital de Día Oncológico formado por 11 salas privadas para los tratamientos de quimioterapia y un área de hospitalización especializada en oncología con habitaciones individuales para los enfermos.
Su apuesta por la tecnología médica se completa con otros equipos punteros como el Robot Da Vinci, una plataforma robótica de última generación capaz de realizar cirugías complejas y muy delicadas con una mínima invasión del cuerpo y una mayor precisión, o el equipo Hitachi de resonancia magnética abierta, que permite que los pacientes no perciban sensaciones claustrofóbicas al realizarse la prueba.
La construcción de este edificio ha supuesto una de las primeras intervenciones urbanísticas en la regeneración del área de Zorrotzaurre. Los arquitectos responsables del proyecto han diseñado un edificio que, además de ser un referente en el horizonte del nuevo Bilbao se integra perfectamente con la reestructuración de la zona diseñada por Zaha Hadid.
El coste de la inversión ha sido sufragado por la Sociedad Inmobiliaria de IMQ en la que participan: Grupo IMQ (75%), SegurCaixa Adeslas (20%) y BBK (5%).